edificios inteligentes

Decir que la tecnología ha cambiado el mundo tal y como lo conocíamos ya es un cliché. Pero es así. Ahora, gracias a la innovación y el desarrollo de tecnologías como los sistemas de gestión de la construcción (el BIM), el internet de las cosas y el big data, tenemos edificios inteligentes.

Estas construcciones tienen una compleja concatenación de estructuras, sistemas y tecnología, que se unen tanto en el levantamiento de la edificación, como en la posterior gestión de los servicios que operan en el edificio.

Los cambios que se están dando a partir de la construcción de edificios inteligentes, incluso están incidiendo en cómo se concibe el trabajo, cómo operan las más importantes empresas de todo el planeta tierra e inclusive se replantea el negocio inmobiliario.

¿Te interesa saber cómo es posible todo esto? La invitación es a seguir leyendo.

Qué define a los edificios inteligentes

De acuerdo con el estudio Smart Working: Los edificios inteligentes y el futuro del trabajo, elaborado por las firmas Schneider Electric y Unwork, los edificios inteligentes tienen las siguientes características:

  1. Esclarecedor.
  2. Sostenible.
  3. Flexible.
  4. Mejora las experiencias de los usuarios.
  5. Saludable.
  6. Productivo.
  7. Colaborativo.
  8. Efectivo.

¿Cómo se entiende todo esto?

  1. Proporcionan un gran volumen de datos e información en tiempo real, que permite tomar decisiones y mejorar la gestión y el funcionamiento. Ello ocurre desde el momento de la construcción, hasta su posterior operación.
  2. Tienen sistemas de generación y control de la energía, lo que les permite generar más de la energía que consumen, por lo que el impacto ambiental es mejor.
  3. Tienen espacios que fácilmente se adaptan a las necesidades que impone el trabajo.
  4. Los usuarios pueden controlar los sistemas a su gusto, lo que les brindan mayor confort.
  5. Las comodidades desembocan en un entorno de bienestar, que brinda disfrute en el uso de las instalaciones y disminuye el ausentismo entre los trabajadores.
  6. Los espacios y las tecnologías crean entornos más eficientes, por lo que las empresas obtienen más de sus trabajadores.
  7. El uso y el análisis de los datos fomentan la interconectividad y el intercambio de conocimientos.
  8. Los edificios inteligentes son más eficaces satisfaciendo los requerimientos de los grupos que hacen vida en su interior, con lo cual el inmueble se convierte en un factor de crecimiento empresarial.

Quiere decir entonces que para construir un edificio inteligente se emplea una serie de sistemas y aplicaciones que permiten a sus usuarios operar e interactuar de una forma diferente a como ocurría en construcciones tradicionales, pues se satisfacen las necesidades de cada usuario de forma individual.

¿Cómo lo logra?

Cada uno de los componentes dentro de un edificio inteligente ha sido desarrollado y mejorado para brindar múltiples opciones a sus propietarios, para seleccionar y modular los sistemas de iluminación, seguridad, calefacción, ventilación y aire acondicionado, según sus necesidades.

Estos sistemas funcionan de forma independiente en las arquitecturas tradicionales, mientras que en los inteligentes, comparten información para optimizar el rendimiento.

Pero no solo se trata de la comodidad de los usuarios. También es fundamental la conectividad que hay entre esos sistemas y cómo los datos que se generan se comunican entre los equipos y los sistemas, lo que permite lograr una gestión más eficiente de la estructura.

Esta colaboración logrará, por ejemplo, que el edificio ilumine solo aquellos espacios donde están los usuarios, que active el aire acondicionado o la calefacción según las temperaturas externas. Asimismo, hay sistemas que detectan fugas de agua, fallas eléctricas, entre otras funciones. Todo esto permite disminuir los costos de operación de la edificación.

¿Cómo impacta al negocio inmobiliario?

Si eres asesor inmobiliario te estarás preguntando cómo incide este avance en tu negocio. Cada vez más empresas se muestran interesadas en este tipo de espacios, pues consideran que son la mejor oferta para, por un lado, ser más productivos y disminuir los costos; y por el otro, atraer y retener al mejor talento.

Entonces, sumar oficinas dentro de edificios inteligentes a tu cartera de inmuebles, no solo es una cuestión de “moda”, sino que además te permitirá contar con un activo de alta rentabilidad y demanda para clientes que están dispuestos a contar con los espacios más verdes, productivos y seguros de la actualidad.

Si te interesa saber más sobre este tema, revisa también nuestra publicación sobre las casas inteligentes. Interesante ¿no?

¿Y a tu ciudad ya llegaron los edificios inteligentes? Cuéntanos cuáles son.

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