Adquirir una franquicia inmobiliaria reconocida es una excelente fórmula para ingresar al mundo de los bienes raíces, una industria que crece año a año. Por mucho que haya momentos coyunturales que puedan afectar a este sector de la economía de cualquier país, es un hecho que siempre es un buen negocio.

Al adquirir una franquicia inmobiliaria disminuyen los riesgos y ofreces servicios de alta calidad avalados por un modelo de negocio comprobado. Es, incluso, una fórmula que le permite al emprendedor plantarse con más fortaleza y confianza frente a la competencia cada vez mayor que se vive en el sector inmobiliario.

¿Qué es una franquicia inmobiliaria?

Antes de profundizar en los beneficios y desventajas de adquirir una franquicia inmobiliaria, es importante entender en qué consiste este modelo de negocio.

En esencia, una franquicia es un acuerdo comercial entre dos partes: el franquiciador (propietario de la marca) y el franquiciado (dueño de la franquicia), sea inmobiliaria o de cualquier otra índole

El franquiciador otorga al franquiciado el derecho de usar su marca, sus productos y servicios, así como su sistema de operaciones y administración. A cambio, el franquiciado debe pagar un canon inicial por el derecho a utilizar la marca, así como un porcentaje de las ventas a lo largo del tiempo que dure el acuerdo.

Beneficios de adquirir una franquicia inmobiliaria reconocida

Reconocimiento de marca

Una de las principales ventajas de adquirir una franquicia inmobiliaria es que el franquiciado obtiene el derecho de utilizar una marca reconocida y posicionada en el mercado. Esto le ayuda aumentar la visibilidad y credibilidad de la empresa en comparación con una marca propia que aún no es conocida.

Apoyo y capacitación

Al adquirir una franquicia inmobiliaria, el franquiciado tiene acceso a una amplia gama de recursos y herramientas en los que se apoya para que su negocio tenga éxito. Esto puede incluir apoyo en marketing y publicidad, sistemas de gestión de clientes, y programas de capacitación para el personal.

Reducción de riesgos

Una franquicia inmobiliaria establecida ya ha desarrollado un sistema operativo y de negocios que ha demostrado ser efectivo. Esto significa que el franquiciado tiene menos riesgo al establecer su negocio, ya que está siguiendo un modelo probado en el mercado. Incluso en países con economías inestables, es una excelente fórmula para disminuir riesgo y entrar con buen pie en el negocio inmobiliario.

Economía de escala

Al ser parte de una red de franquicias, el franquiciado puede aprovechar las economías de escala que se obtienen al comprar en grandes cantidades, lo que puede resultar en un ahorro significativo de costos, y genera ganancias extras refiriendo inmuebles o clientes entre los miembros de la red.

Desventajas de trabajar con una franquicia inmobiliaria

Menos flexibilidad

Al adquirir una franquicia inmobiliaria, y de cualquier otro sector, hay que seguir el modelo y sistema de operaciones que ha diseñado la franquicia. Por lo tanto, el franquiciado tiene menos libertad para tomar decisiones y adaptarse a las necesidades del mercado local. Ese margen de maniobra más estrecho puede resultar incómodo para algunos.

Costos iniciales

A los costos iniciales de montar una oficina y registrar una empresa, se suman los costos propios de la franquicia. Adquirir una franquicia inmobiliaria implica pagar una tarifa inicial por el derecho de uso de la marca y una parte de las ventas, lo que puede resultar en un costo significativo en el inicio.

Pero es una desventaja inicial, que luego se supera con la posibilidad de conseguir regalías refiriendo clientes o inmuebles al resto de la red.

Dependencia del franquiciador

El franquiciado depende del franquiciador para la actualización y mejora de los sistemas y productos, lo que puede limitar su capacidad de innovar y competir en el mercado.

En el mundo hay grandes franquicias inmobiliarias que tienen presencia en muchos países. Tal es el caso de RE/MAX, Coldwell Banker, Keller Williams, Engel & Völkers, Century 21, entre otras. También hay franquicias que se han desarrollado en un país y, poco a poco, comienzan a crecer en los países vecinos. Son franquicias más pequeñas, pero parten del mismo modelo.

Si quieres adquirir una franquicia inmobiliaria, es importante que revises el modelo de negocio y analices cuál te ofrece los mayores beneficios. Más allá de los costos iniciales, es una excelente fórmula para ingresar en el siempre pujante negocio inmobiliario y tener una marca que te respalde en un mercado cada vez más competitivo.

¿Te gustaría adquirir una franquicia inmobiliaria? Cuéntanos tus dudas, que será un gusto ayudarte a resolverlas. Otra vía es que te suscribas a nuestro newsletter, para que recibas en tu correo toda la información que necesitas para triunfar en el negocio inmobiliario.

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