comprar con o sin hipoteca

 

Decidir la compra de un inmueble es uno de los pasos más trascendentales en la vida de cualquier persona. Es una decisión importante se cuente o no con el capital para hacer frente a la inversión, pues, aun teniendo los fondos, es válido plantearse la duda de qué es mejor: comprar con o sin hipoteca.

Buscar ese lugar soñado para independizarse del hogar paterno, o para instalar el emprendimiento que te moviliza, es de esos momentos de la vida en los que se pone todo en juego, desde lo personal, hasta lo financiero.

La tranquilidad personal se ve afectada por toda la ansiedad que significa la búsqueda entre cientos (o más) opciones. Además, la negociación con el propietario o promotor que tiene el inmueble, suma más incertidumbre.

Como dijimos al principio, contar con el capital no resuelve automáticamente la duda entre comprar con o sin hipoteca. Es importante sopesar las ventajas y desventajas, oportunidades y amenazas, que conlleva comprar de contado u optar por un financiamiento.

Cuando debes optar por una hipoteca 

Si no tienes cómo hacer frente al precio demandado por el propietario del inmueble, no hay más opción que recurrir a una entidad financiera. Una hipoteca o crédito hipotecario es un préstamo garantizado por el inmueble.

El proceso, con sus diferencias de una institución financiera a otra, consiste en que el prestatario, quién solicitó el préstamo, está obligado a devolver el monto aportado por el banco para la compra del inmueble, junto con el pago de un monto extra por intereses en un plazo de tiempo definido.

En el caso en que el deudor no pueda pagar, el prestamista (el banco) puede ejercer acciones legales contra el prestatario para quedarse con el inmueble, con lo cual quién solicitó el crédito perdería la propiedad del mismo.

Generalmente, los créditos hipotecarios para la vivienda principal suelen tener intereses preferenciales, ello varía por supuesto de un país a otro. También se cancelan en largos períodos de tiempo, de 20 o más años.

El banco exige que el prestatario tenga un buen registro financiero y que cuente con los ingresos necesarios para honrar su compromiso con la institución. Asimismo, es usual que el banco no dé 100% del valor del inmueble, por lo que el prestatario debe aportar el porcentaje restante al momento de la compra del inmueble.

Comprar con una hipoteca implica, por lo tanto, un compromiso de largo aliento, que compromete el presupuesto familiar. Sin embargo, es la mejor opción para lograr el sueño de tener casa propia.

De contado: el comprador marca la pauta 

Cuando crees encontrar el inmueble ideal y te sientas a negociar es el momento crucial. Si el propietario no está dispuesto a esperar por el tiempo que se requiere para tramitar el crédito hipotecario, la negociación va en un solo sentido: comprar de contado.

Por supuesto, si cuentas con el capital y no quieres perder la oportunidad, no hay mucho más que pensar. La dicotomía comprar con o sin hipoteca está resuelta.

No obstante, ten siempre presente que, al contar con el capital, tienes el margen de negociación a tu favor. ¡Es el gran momento del comprador! Es el punto donde puedes conseguir un precio menor, gracias a la ventaja que significa tener en tus manos la posibilidad de cerrar la venta de inmediato.

Asimismo, si sobre el inmueble pesa una hipoteca previa, al hacer una compra de contado puedes negociar el precio solicitado con el pago de la hipoteca pendiente. Con ello, el vendedor recibe el monto de deuda acordado menos la deuda pendiente.

Importante: en la compra de contado, por lo general, se da una reserva que se ubica entre 20 y 30%, mientras se elaboran los documentos y se registran. Al momento de la firma se termina de pagar el importe del inmueble.

El entorno al comprar con o sin hipoteca 

Pero no solo se trata de contar con el dinero para negociar. También influye el entorno macroeconómico donde te encuentras. Para decidir comprar con o sin hipoteca, hay que evaluar el comportamiento del mercado inmobiliario.

Si los precios de los inmuebles están en alza, comprar de contado significa disponer de un bien que en un corto plazo se revalorizará. Si los intereses bancarios también están en alza, tampoco será buen momento para solicitar una hipoteca.

Sin embargo, incluso teniendo los fondos para comprar de contado, te puede convenir más tomar un crédito hipotecario, cuando las tasas están estables; pues ello te permite disponer de una liquidez que puedes invertir en otros instrumentos y generar una rentabilidad extra.

Esa liquidez excedente la puedes invertir en tu emprendimiento o negocio, en mejorar el inmueble para rentar o alquilar; o también puedes apostar por nuevas opciones de inversión como las que plantean plataformas de crowdfunding inmobiliario, entre otras.

En síntesis, comprar con o sin hipoteca no solo depende de tener disponible el dinero para invertir en un inmueble. También debe responder a la dinámica económica-financiera donde te encuentras, la celeridad con la que necesitas cerrar la negociación, el uso que darás al inmueble y la rentabilidad que puedes obtener de tus ahorros.

Analiza todas las variables para tomar la mejor decisión. Contar con un asesor inmobiliario profesional puede ser la clave para responder a todas las dudas y hacer el mejor negocio posible en la compra de ese inmueble que te interesa.

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